La importancia de educar en cannabis de uso medicinal

Escrito por Curt Schwarz

Hoy en día, millones de personas en el mundo que padecen enfermedades crónicas están encontrando una solución a sus males en el cannabis de uso medicinal.

Gracias a sus efectos analgésicos, antiinflamatorios y anticonvulsivos, se ha convertido en una opción segura y eficaz para tratar dolencias como la fibromialgia, dolor crónico, insomnio, síntomas depresivos, ansiedad y epilepsia.  A medida que la ciencia sigue descifrando los principios activos de esta noble planta, también han ido apareciendo algunas dudas e interrogantes relacionadas con este tratamiento, principalmente aquellas que tienen que ver con sus posibles “efectos adversos” o la “dependencia” que podría ocasionar su administración, algo que la ciencia ya ha descartado completamente[1].  

En ese sentido, en Anden Naturals apostamos por combatir la desinformación desde la educación. Sabemos que un paciente educado juega un rol activo en la prevención y en la recuperación de su salud. Diversos estudios reconocen la importancia de tener un paciente informado, pues eso le ayudará a tener un mejor manejo de su enfermedad y su tratamiento, lo que aportará a su calidad de vida[2].

Para el caso específico del aceite esencial de cannabis, resulta importante que los pacientes tengan todas las garantías del producto que consume. Eso implica conocer cada etapa de su proceso de producción, desde su origen, cultivo y extracción, hasta su manufactura y distribución. En la medida que el paciente conozca esa información, tendrá una mayor seguridad sobre el producto y empezará a aceptarlo como una terapia seria,  natural, segura y efectiva.

APOSTANDO POR LA EDUCACIÓN MÉDICA CONTINUA

Incorporar el cannabis de uso medicinal en la formación médica es otro de nuestros propósitos como Wellness Company. Para Anden Naturals, la capacitación médica permanente en este tema es la mejor garantía para que el paciente pueda recibir el mejor tratamiento posible y el conocimiento científico más actualizado. Inclusive, esto podría llevar a que se realicen más estudios sobre el potencial médico del cannabis, creando así más información para la educación continua, tanto de estudiantes como de médicos en práctica.

Pensando en ello, Anden Naturals ha firmado un convenio con la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), a fin de brindar educación continua para los profesionales médicos. Gracias a esa alianza, ya se han ofrecido dos cursos sobre cannabis de uso medicinal, más de 20 webinars  (abarcando diversas temáticas sobre esta industria), y en estos momentos se viene cursando el primer Diplomado en Uso de Cannabis y sus Derivados en Salud, el cual ampliará las capacidades de los profesionales médicos en el uso de este tratamiento.     

Nuestro equipo médico trabaja muy de cerca con la UPCH para poder afianzar esta importante formación continua.  Junto al doctor Ernesto Gozzer, quien lidera la Escuela de Posgrado de esta universidad, se ha podido desarrollar un “comité de aprendizaje” desde donde hacemos el research para elegir las diferentes temáticas y focos de aprendizaje. Este convenio, que comenzó a principios del 2020, tendrá una duración de cinco años. 

UNA INDUSTRIA EN CRECIMIENTO

Todo este esfuerzo no es más que una confirmación de nuestro compromiso por el bienestar de la gente. Somos una wellness company, enfocada 100% en el paciente. Todo lo hacemos basándonos en la ciencia y la medicina. Por ello, nuestro enfoque como empresa siempre estará marcado por la calidad, la transparencia y el aval que nos dan las investigaciones.

Gracias a ello, la industria del cannabis de uso medicinal en el Perú ha empezado a consolidarse como una importante fuerza económica. En la actualidad, existen más de 30 empresas con licencia de importación y comercialización de estos productos, según la Asociación Peruana de Industrias de Cannabis (Asopecanna).


Como asociación, tenemos la visión de crear una industria sostenible, que proteja y oriente el desarrollo de actividades agroindustriales relacionadas con la planta del cannabis, las buenas prácticas en la fabricación y comercialización de sus derivados, y la promoción de la educación como uno de los principales motores del sector.  

En el Perú existen condiciones muy favorables para salir adelante en esta industria. Tenemos un clima inmejorable para los cultivos, con muchas horas luz y poca precipitación. Solo por dar un ejemplo, en nuestro campo de Oregon (EE.UU.) cosechamos una vez al año. Aquí, podríamos tener hasta tres cosechas en ese mismo periodo. Esto produciría un rendimiento mucho más grande, lo que nos convertirá en actores mundiales.

Si a eso le sumamos el actual boom de los derivados de cannabis de uso medicinal, los peruanos podríamos acceder a productos de gran calidad con costos más competitivos y fabricados en laboratorios con buenas prácticas de manufactura y altos estándares. De esta manera, beneficiamos no solo a la industria y el conocimiento de la terapia, sino también a los miles de pacientes que ven en los derivados del cannabis un alivio efectivo para sus males.

[1] En un informe publicado el 2017, la OMS concluyó que el Cannabidiol (CBD), uno de los componentes terapéuticos del cannabis, no tiene “ningún potencial de abuso o dependencia”. Además, tiene un buen perfil de seguridad. Mira el informe en: https://www.who.int/medicines/access/controlled-substances/CannabidiolCriticalReview.pdf

[2] Al respecto, puedes ver un estudio publicado el año 2008 en el Journal of Internal Medicine: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1046/j.1365-2796.2000.00624.x