“El cannabis de uso medicinal es una herramienta valiosa para el manejo del dolor crónico”

Escrito por Anden Naturals

¿Cuál es el papel de los cannabinoides en el manejo del dolor? La evidencia empieza a confirmar el gran potencial analgésico de esta terapia natural. En esta entrevista, la Dra. Paola Cubillos nos da más alcances sobre el tema.

El dolor es una sensación que nos acompaña desde que nacemos. Cuando aparece, limita nuestra habilidad y la capacidad para realizar nuestras actividades cotidianas. Y, en ocasiones, actúa como una señal de advertencia de que algo está mal en nuestro organismo.

En general, los tratamientos con medicina tradicional para tratar el dolor suelen ser muy eficaces. Sin embargo, también pueden generar muchos efectos secundarios. Una alternativa que surge como una opción natural y efectiva es el cannabis de uso medicinal. Conversamos con la doctora colombo-canadiense Paola Cubillos, especialista en medicina integrativa, quien expuso en un reciente webinar organizado por Anden Naturals sobre el papel de los derivados de cannabis en el tratamiento del dolor crónico.   

¿Cuáles son las características del dolor crónico?

Todos en algún momento hemos experimentado dolor. Lo sentimos cuando nos golpeamos, nos caemos o nos quemamos. Es una reacción común del cuerpo a una lesión o enfermedad. En una situación normal, el dolor tiende a irse cuando la causa del mismo se va. Sin embargo, hay personas en las que el dolor continúa mucho tiempo después de haber desaparecido su origen, afectando no solo su salud física, sino también emocional. Son dolores que pueden llegar a durar semanas o varios meses. En estos casos, estamos hablando de un dolor crónico.

¿Cuál es el origen exacto del dolor crónico?

No hay un origen único. Muchas enfermedades pueden causarlo. Por ejemplo, la artritis; los huesos rotos, el cáncer, daños en nervios debido a la diabetes o la fibromialgia, una afección que causa fuertes dolores musculares. Se estima que un 25% de pacientes con dolor crónico pasan a tener una  afección llamada Síndrome de Dolor Crónico, que es cuando el dolor empieza a afectar otros aspectos, generando ciclos de insomnio, depresión o irritabilidad. A veces el dolor es tan grande que ya no se pueden hacer las actividades normales. Este tipo de situaciones requieren de tratamientos mucho más complejos y una atención oportuna para poder controlar su avance.

¿Cómo ayuda el cannabis de uso medicinal a los pacientes con dolor crónico?

La evidencia confirma que los cannabinoides tienen un gran potencial como analgésico, en especial el llamado Cannabidiol (CBD), el componente no psicoativo de la planta. El CBD es una molécula muy versátil, pues también ayuda a conciliar el sueño y reducir el estrés. Eso es porque actúa directamente en el sistema endocannabinoide del cuerpo, ayudando a modular diversas funciones, entre ellas la respuesta al dolor. Los estudios demuestran que el CBD no solo ayuda a reducir el dolor, sino que también cambia a nivel cerebral, la manera cómo lo percibimos. Hay aún todo un mundo por conocer.

¿Los médicos deben ver al cannabis de uso medicinal como un medicamento de primera elección para el manejo del dolor crónico?

Si bien muchos estudios respaldan estas propiedades, aún no debe ser visto de esa manera. Debemos esperar a que la evidencia sea mucho mayor. Sin embargo, sí debe verse como una terapia complementaria, tomando en cuenta que muchos de los fármacos tradicionales para tratar el dolor, en dosis altas, producen efectos adversos. Medicamentos como el Naproxeno, la Gabapentina, la Pregabalina o los opioides han demostrado una gran efectividad para manejar los dolores intensos. Sin embargo, su consumo a largo plazo puede ocasionar daños renales, estomacales o generar dependencia. Por ello, es importante que busquemos alternativas para el manejo de esta condición. Los cannabinoides son una opción válida.   

¿Se ha podido medir el efecto del cannabis de uso medicinal en pacientes con dolor crónico?

Un estudio realizado en EE.UU. entre tres mil pacientes que sufrían dolor crónico y estaban usado cannabis de uso medicinal, demostró que existe una gran respuesta y un amplio margen de efectividad del tratamiento, arriba del 74% a 76%. Lo mismo ocurrió para los casos de dolor crónico ocasionado por traumas (77%), cáncer (75%) el dolor crónico menstrual (77%). Los pacientes, y eso también lo he comprobado en la práctica médica, tienen una calificación muy positiva y resaltan muchos beneficios. En el caso de esta encuesta, muchos valoraron el buen control y manejo del dolor. Se sentían más “funcionales” y podían recuperar sus actividades diarias. Además, los ayudaba a conciliar mejor el sueño y a enfocarse en tareas que demandan mucha concentración, algo que no podían hacer cuando padecían fuertes dolores.

¿Cuál sería el principal mensaje a los pacientes que sufren dolor crónico? ¿Tienen una esperanza en este tipo de terapias?

Los resultados han sido muy positivos. Alrededor del 50% de pacientes aumenta su calidad de vida de manera significante. Si tendríamos que sacar una conclusión es que los beneficios son mayores a los riesgos. El cannabis de uso medicinal es una herramienta valiosa si se utiliza de manera complementaria para el manejo del dolor. Además, su beneficio trasciende otras esferas. Los pacientes sienten que duermen mejor, que son más productivos y se sienten más seguros pues no están tomando una sustancia adictiva, como ocurre con los opioides.